sábado, 4 de diciembre de 2010

EL CABALLERO MEDIEVAL

El caballero era un guerrero a caballo de la Europa medievalgque servía al rey o a otro señor feudal como contrapartida habitual por la tenencia de una parcela de tierra, aunque también por dinero o como tropa mercenaria. El caballero era por lo general un hombre de noble cuna que, habiendo servido como paje y escudero, era luego ceremonialmente ascendido por sus superiores al rango de caballero. Durante la ceremonia el aspirante solía prestar juramento de ser valiente, leal y cortés, así como proteger a los indefensos.

Ideales:
  • Valor: Los caballeros deben soportar sacrificios personales para servir los ideales y a las personas necesitadas. Esto implica el elegir mantener verdad a toda costa.
El valor no significa ser estúpido arrogante, sino tener voluntad de hacer lo correcto. Estos personajes tenían un gran valor, capaces de pelear con gran coraje contra seres superiores que mantenían a las personas de los pueblos aterrorizados.
En la toma de Valencia Pedro Bermúdez, Alvarez Fañez y Muñoz Guztos luchan heroicamente contra un ejército mucho mayor que ellos.
Los caballeros eran capaces de enfrentarse a personas con mayor habilidad para luchar, sin medir consecuencias; Como lo hacen contra el León que se había escapado y que estaba por atacar a las hijas de Cid.
Defensa: Los caballeros juraban cuando eran ascendidas, defender a sus señores y señoras, a sus familias, a su nación, a las viudas y a los huérfanos, y a la Iglesia. En la defensa de estos ideales e individuos.

Fe: Los caballeros que tenían una fuerte fe en Dios les permitía llevar a cabo toda una vida de sacrificios y tentaciones, dándoles raíces y esperanza fuertes contra los malvados del mundo.

El Cid siempre antes de una batalla, la encomendaba a Dios y sabía que de Él dependía la suerte del éxito.


Humildad: los caballeros humildes eran los primeros en decir a las otras personas cuando llevaban a cabo hechos de gran heroicidad, dándoles el honor que merecen de sus buenos hechos. Y dejando o otros que los feliciten por sus propios hechos y estos los ofrece a Dios. Esta es una de las características más sobresalientes de un caballero.
El Cid siempre atribuía el éxito de las batallas al coraje de sus soldados y repartía proporcionalmente las riquezas ganadas.
    • Justicia: Para los caballeros era muy importante buscar la verdad sobre todo, los caballeros no buscaban su beneficio personal. La justicia sin templar por misericordia puede traer pena, sin embargo. La justicia buscada por los caballeros sin la flexión a la tentación era la utilizada por ellos.
El Cid bien pudo haber matado a los de Carrión pero prefirió que se haga un juicio y que se duelan justamente.
    • Generosidad: La generosidad era una característica de un caballero. Para contradecir la debilidad de la avaricia, los caballeros eran tan abundantes como sus recursos permitirían. Un caballero generoso puede recorrer mejor la línea entre la misericordia y la justicia fría. El Cid repartía los bienes de las batallas ganadas y además era generoso con los enemigos derrotados Ej: El conde de Barcelona.
    • Templanza: El caballero debía estar acostumbrado a comer y beber con moderación. Además el caballero debe ser moderado con sus riquezas, esto no significaba abstenerse de ellas sino, no utilizarlas vanamente. Sin templanza no se podía mantener el honor de la caballería. El caballero debía contenerse de sus apetitos sexuales.
    • Lealtad: Los buenos caballeros juraban defender fervientemente sus ideales, a la Iglesia y a sus señores, ellos darían su vida por defenderlos.
El Cid bien pudo haber luchado contra el rey Alfonso y derrotarlo, pero él le era fiel y cumplió sus ordenes de destierro
  • Nobleza: La nobleza es el principio de la cortesía. Y los caballeros debían así ser corteses, honrados, estimables, generosos e ilustres equitativos a todos mientras que desarrollaron y mantuvieran un carácter noble con los ideales de la caballería. Un caballero es por siempre un ejemplo a seguir.
 
Mandamientos.
Los caballeros también poseían mandamientos inquebrantables:
  1. Creer en todo lo que la iglesia enseñe y observar todos sus mandamientos.
  2. Proteger a la iglesia.
  3. Tendrás respeto por sus debilidades, las defenderás.
  4. Amaras el país en que naciste
  5. No retrocederás ante el enemigo
  6. Harás a los infieles una guerra sin cuarteles.
  7. Cumplirás tus deberes feudales si no contradice la ley de Dios.
  8. No mentiras y serás fiel a tu palabra.
  9. Serás generoso.
  10. Mantendrás el bien frente a la injusticia y el mal.
Épocas de la caballería.
Heroica:
Esta fue la época de máxima expresión, la cristiandad era el fin y objeto del hombre.
Se produjo en los siglos XII y principios del XIII. La caballería se caracterizaba por ser viril, austera y conquistadora.
Esta fue la época en que el Cid vivió.
Galante:
Se produjo en los siglos a fines del XIII. Comienza a declinar la caballería. En esta época se registran poemas, juglares y relatos sobre la caballería. El caballero cambia la guerra por las pasiones amorosas con las mujeres.
Decadencia:
Las guerras santas pierden el sentido y la paz los hace sedentarios y de dedican al ocio. Además se abre la inscripción a la caballería a todos los jóvenes, dignos o no.
Pero principalmente el espíritu religioso ya no poseía su alma.
La obra de "Don Quijote de la Mancha" es un importante ejemplo, que demuestra la decadencia de la caballería. Era tal la decadencia que hasta se burlaban de ellos.

Las armas
Arcos
  • Arco grande: Era un arqueamiento mecánico de acero corto que tiraba flechas pequeñas. Tomaba un tiempo largo para cargarlo. Esta arma podía tirar docenas de flechas. Prohibida por la iglesia, la mayoría de los caballeros la consideraban una arma que deshornaba, pero algunos soldados la utilizaron dé todos modos. Guillermo tuvo que tirar a una manzana sobre la cabeza de su hijo como castigo para no ser leal a la corte austríaca. Él tuvo éxito.
  • Arco largo - Era un arqueamiento grande bajo gran tensión que era difícil de dominar, pero podría lanzar flechas mortales hasta 100 yardas. Los ingleses la utilizaron para derrotar a los franceses en la batalla de Crecy (1346) a pesar de ser excedido en número 4 a 1.

  • Arco común: El arqueamiento más común que se encontrará en Europa, tiene un rango y una exactitud limitada, y se utilizaba lo más a menudo para la caza, que para la guerra.
  • Armas de mano.
 
  • Maza - Es una bola pesada claveteada asociada directamente a una manija. Rompían al enemigo, vino en las versiones del lacayo (de largo mango) y del jinete (corto-dirigido).
  • Espada - La arma más común para luchar mano-a-mano del caballero, era una lámina templada del acero que tiene aproximadamente 1, 20 de longitud. Bendecida por el sacerdote, la espada era generalmente el arma preferida de un caballero. La espada preferida de Cid, Tizona, fue enterrada con él. La espada era más que una arma, porque la lámina y el hilt formaban la muestra sagrada de la cruz. La espada más común era la broadsword. Esta arma de doble filo era de 30 " a 42" pies en longitud, pero solamente 3 a 4 libras pesadas. Así un caballero podría manejarla ágilmente en una batalla. Una espada más grande era la espada híbrida, pero que costaba su traslado y uso.
Armas del personal
  • Lanza - La segunda arma preferida de un caballero, fue hecha de hierro. La rectitud de la lanza simbolizó verdad al caballero, y su cabeza del hierro, fuerza. La arma más vieja del personal fue utilizada generalmente para empujar o tirar al enemigo de su caballo. Los postes eran cerca de 3 Mt de longitud y rematados con una punta de lanza que sería un triángulo.
  • Lucio – Era una arma suiza que servia para defenderse de los caballeros: 5 metros de largo. La utilizaban para a herir a los caballos.

Armas de sitio
  • Catapulta – Era una máquina para arrojar grande rocas contra las paredes de los castillos. Una taza o una red masiva es llevada a cabo bajo gran tensión por una cuerda o un encadenamiento fuerte. La tensión se afloja mecánicamente y la taza arroja su contenido de la roca, o de basura, o de vacas muertas, o del fuego griego, este fuego era muy difícil de apagar.
 
    • Torre de ataque – Era una estructura de madera sobre ruedas que era para atacar a los castillos. Durante el intento de los Moros a recuperar Valencia intentaron utilizar vanamente esta arma.

Conclusión.
Los caballeros fueron personas que dedicaron casi la totalidad de su vida a la búsqueda de la verdad y la justicia para el pueblo medieval. Se guiaban por ideales y valores dignos de imitar, tales como su valor y generosidad.
Luchaban por sus reyes y por la Iglesia, sin temor al enemigo, que con gran bravura enfrentaban. Ellos iban en búsqueda de grandes aventuras
También eran personas humildes, que no ostentaban sus poderes y riquezas, sino que las utilizaba, para el bien de los demás.
Los caballeros poseían una fe inquebrantable en Dios, que los ayudaba y guiaba por los caminos y aventuras que hacían.
Después de la época de decadencia, todavía seguía habiendo personas con actitudes caballerescas, que humildemente se distinguían de la masa. Hoy es día la caballerosidad es solamente una cualidad de muy pocos, es necesario que cada día seamos más amables y generosos con nuestros hermanos.

Séptima Parte: Del honor que conviene sea dado al caballero.

1. Dios ha honrado al caballero, y el pueblo ha honrado al caballero, según se ha dicho en este libro; así pues, la caballería es oficio honrado y muy necesario para el buen gobierno del mundo; y por eso el caballero, por todas estas razones y por muchas otras, debe ser honrado por las gentes.
2. Si rey, príncipe y señor de tierra debe ser caballero, pues sin tener el honor que conviene a caballero no merece ser príncipe ni señor de tierra, entonces los caballeros deben ser honrados por los reyes y por los altos barones; pues así como los caballeros hacen que los reyes y los altos señores sean honrados por encima de los demás hombres, así los reyes y los barones deben tener honrados a los caballeros por encima de los demás hombres.
3. Caballería y franquicia convienen entre sí, y la franquicia y el señorío del rey o del príncipe convienen entre sí, pues conviene que el caballero esté franco, para que el rey o el príncipe sea señor. Y siendo esto así, conviene que el honor del rey o de cualquier otro señor convenga con el honor del caballero, de tal manera que el señor de tierra sea señor y el caballero sea honrado.
4. Conviene al honor del caballero que sea amado porque es bueno, y que sea temido porque es fuerte, y que sea alabado por ser buenos sus hechos, y que se recurra a él por ser privado y consejero de señor, Por ello, menospreciar a caballero por ser de la misma naturaleza que los demás hombres es menospreciar todas las cosas arriba dichas por las que el caballero debe ser honrado.
5. Señor que en su corte y en su consejo y en su mesa hace honor a caballero, se hace honor a sí mismo en la batalla. Y señor que de sabio caballero hace embajador, encomienda su honor a la nobleza de corazón. Y señor que multiplica honor en caballero que es su servidor, multiplica su propio honor. Y señor que ayuda y mantiene a caballero, ordena su oficio y fortalece su señorío. Y señor que tiene por privado a caballero, tiene amistad con caballería.
6. Solicitar mujer de caballero y moverla a maldad no es honor de caballero. Y la mujer de caballero que tiene hijo de villano no honra al caballero y destruye la antigüedad de su linaje, Y caballero que por deshonestidad tenga hijo de vil hembra, no honra hidalguía ni caballería. De donde, siendo esto así, la hidalguía en mujer y caballero unidos en
matrimonio conviene con el honor de la caballería, y lo contrario es destrucción de caballería.

7. Si los hombres que no son caballeros están obligados a honrar al caballero, ¡cuánto más está obligado el caballero a honrarse a sí mismo y a su igual! Y si caballero está obligado a honrar su cuerpo yendo bien montado, y gentilmente vestido y ataviado, y servido por buenas personas, ¡cuánto más debe honrar su noble corazón, por el cual es caballero! El cual noble corazón es deshonrado cuando el caballero admite en él viles y malvados pensamientos, y engaños y traiciones, y expulsa de su corazón los pensamientos nobles que son propios de la nobleza de corazón.
8. Caballero que se deshonra a sí mismo y a su igual, no debe ser digno de honor ni de honra, pues si lo fuese se haría injuria al caballero que tiene honrada a caballería en sí mismo y en otro. De donde, como caballería es y está en caballero, ¿quién puede tanto honrar o deshonrar a la caballería como el caballero?
9. Muchos son los honores y las honras que deben ser hechos al caballero, y cuanto mayores son más obligado está el caballero a honrar caballería. Y pues tenemos que escribir el libro que trata de la orden de clerecía, por eso hacemos tan breve este Libro de la orden de caballería, el cual hemos terminado a mayor gloria y bendición de Nuestro Señor Dios.

Sexta Parte: Que trata de las costumbres propias del caballero.

1. Si la nobleza de corazón ha elegido al caballero por encima de los hombres que están sujetos a su servicio, la nobleza de costumbres y la buena crianza convienen con el caballero, pues la nobleza de corazón no podría haber accedido al alto honor de la caballería sin la elección de des y de buenas costumbres. De donde, si esto es así, entonces necesariamente se conviene que caballero se convenga con buenas costumbres y buena crianza.
2. Todo caballero debe saber las siete virtudes que son raíz y principio de las buenas costumbres, y son sendas y caminos de la celestial gloria perdurable; de las cuales siete virtudes son las tres teologales y las cuatro cardinales. Las teologales son fe, esperanza, caridad. Las cardinales son justicia, prudencia, fortaleza y templanza.
3. Caballero sin fe no puede ser bien acostumbrado, pues por la fe ve el hombre espiritualmente a Dios y sus obras, creyendo en las cosas invisibles, y por la fe tiene esperanza, caridad, lealtad, y es servidor de la verdad. Y por falta de fe descree el hombre en Dios y en sus obras y en las cosas verdaderas invisibles, las cuales el hombre sin fe no puede entender ni saber. Por la fe que tienen los caballeros bien acostumbrados van los caballeros a la Tierra Santa de Ultramar en peregrinación, y empuñan las armas contra los enemigos de la cruz, y son mártires cuando mueren por exaltar la santa fe católica. Y por la fe defienden a los clérigos de los hombres malvados que por falta de fe los menosprecian, y los roban, y los desposeen tanto como pueden.
4. Esperanza es virtud que mucho conviene con oficio de caballero, pues por la esperanza recuerdan a Dios en la batalla, en sus cuitas y en sus tribulaciones, y por la esperanza que tienen en Dios tienen socorro y ayuda de Dios, que concede la victoria en la batalla por razón de la esperanza y confianza que los caballeros tienen en el poder de Dios, mayor que en sus fuerzas y en sus armas, Con la esperanza se fortalece y vivifica el coraje del caballero; y la esperanza permite soportar los trabajos y hace que los caballeros se aventuren en los peligros en que se ponen; y la esperanza les hace soportar el hambre y la sed en los castillos y en las ciudades que defienden cuando están sitiados; y si no hubiese esperanza, el caballero no tendría con qué cumplir con el oficio de caballería.
5. Caballero sin caridad no puede ser sin crueldad y mala voluntad, y como crueldad y mala voluntad no se convienen con el oficio de caballería, por eso caridad conviene a caballero. Pues si el caballero no tiene caridad para con Dios y para con su prójimo, ¿cómo amará a Dios, y cómo tendrá piedad de los hombres desvalidos, y cómo tendrá merced de los hombres vencidos que demandan merced? Y si no hay caridad en el caballero, ¿cómo podrá estar el caballero en la orden de caballería? Caridad es virtud que une una virtud con otra y separa un vicio de otro; y caridad es amor, del cual todo caballero y todo hombre puede tener tanto como necesite para mantener su oficio; y caridad hace ligera la gran carga de la caballería , Y así como el caballo sin patas no podría llevar la carga del caballero, así ningún caballero sin caridad puede sostener la gran carga que el noble corazón del caballero sostiene para honrar a la caballería.
6. Si el hombre no tuviese cuerpo, sería invisible; y si lo fuese, no sería lo que es; de donde, si el caballero estuviese en el oficio de caballería sin justicia, convendría que la justicia no fuese lo que es, o que la caballería fuese otra cosa contraria a aquella cosa que es la caballería. Y como la caballería tiene su principio en la justicia, ¿qué caballero acostumbrado a hacer entuertos e injusticias piensa estar en la orden de caballería? Despojar de caballería es romperle al caballero la correa de la espada por detrás y quitarle la espada, para significar que no debe hacer uso de caballería, De donde, si caballería y justicia convienen entre sí tan fuertemente que caballería no puede existir sin justicia, aquel caballero que se hace . a sí mismo injusto y es enemigo de la justicia se despoja a sí mismo de caballería y reniega y descree de la orden de caballería.
7. Prudencia es virtud por la cual el hombre tiene conocimiento del bien y del mal, y por la cual se tiene sabiduría para ser amador del bien y enemigo del mal, Y prudencia es ciencia por la cual se tiene conocimiento de las cosas venideras por las cosas presentes, Y prudencia hay cuando por algunas cautelas y maestrías sabe el hombre esquivar los daños corporales y espirituales. De donde, como los caballeros existen para perseguir y destruir a los malos, y como ningún hombre se expone a tantos peligros como el caballero, ¿qué cosa es más necesaria al caballero que la prudencia? La usanza del caballero de justar y de combatir no se conviene tan fuertemente con el oficio de caballería como lo hace la usanza de la razón y del entendimiento y de la voluntad bien ordenada, pues más batallas son vencidas por maestría y cordura que por muchedumbre de gentes, guarniciones ni caballeros, De donde, como esto sea así, si tú, caballero, quieres acostumbrar a tu hijo al oficio de caballero para mantener el honor de la caballería, debes saberlo acostumbrar a hacer uso de la razón y del entendimiento en lo que puedas, para que sea amador del bien y enemigo del mal, pues por esta usanza prudencia y caballería se unen y convienen juntas para honrar al caballero,
8. Fortaleza es virtud que reside en noble corazón contra los siete pecados mortales, que son caminos por los que se va a infernales tormentos que no tienen fin: gula, lujuria, avaricia, acidia, soberbia, envidia, ira, Por eso, caballero que recorre tales caminos no va a la posada donde la nobleza de corazón fija su habitación y residencia.
9. Gula engendra debilidad de cuerpo por repleción y embriaguez, y gula trae pobreza consigo por el excesivo gasto en comer y en beber, y gula carga tanto el cuerpo de viandas que engendra pereza y flaqueza De donde, como todos estos vicios son contrarios al caballero, por eso el fuerte corazón del caballero los combate con abstinencia y con continencia, y así combate contra gula y contra sus valedores.
10. Lujuria y fortaleza se combaten la una a la otra. Las armas con que lujuria combate a fortaleza son juventud, bellas facciones, mucho comer y beber, ricos vestidos, ocasión, falsedad, traición, injusticia, menosprecio de Dios y del paraíso, poco temor a las penas infernales y otras armas semejantes a éstas. Fortaleza combate a lujuria recordando a Dios y sus mandamientos, y entendiendo a Dios y los bienes y los males que puede dar, y amando a Dios, porque es digno de ser amado y temido, honrado y obedecido. Y fortaleza combate a lujuria con nobleza de corazón, que no se quiere someter a malvados y a sucios pensamientos, ni quiere descender de su alto honor para ser vituperada por las gentes. De donde, como el caballero se llama caballero para combatir los vicios con la fuerza de corazón, caballero sin fortaleza no tiene corazón de caballero ni tiene las armas con las que el caballero debe combatir.
11. Avaricia es vicio que desciende sobre el corazón para someterlo a cosas viles; de donde, por falta de noble corazón que no defiende contra la avaricia el noble corazón del caballero son los caballeros codiciosos y avaros, y por la codicia cometen injusticias y entuertos, y se hacen súbditos y cautivos de aquellos bienes que Dios ha sometido a ellos. Fortaleza tiene tal costumbre que no ayuda a ningún enemigo suyo, y si no se le pide ayuda, no quiere prestarla, pues es tan noble y alta cosa la fuerza de corazón en sí misma, y tanto honor conviene que se le tribute, que en las cuitas y en los trabajos debe apelarse a ella y se le debe pedir ayuda. De donde, cuando el caballero es tentado por la avaricia a inclinar su noble corazón a alguna maldad, deslealtad, traición, entonces debe recurrir a fortaleza, en la cual no encontrará flaqueza, ni cobardía, ni desaliento, ni falta de socorro y ayuda. Y pues con fortaleza el corazón noble puede ser fuerte para vencer a todos los vicios, caballero avaro, diablo, ¿por qué no eres noble y fuerte de corazón para que no estés sometido a viles acciones y a viles pensamientos por la avaricia? Pues si avaricia y caballería conviniesen entre sí, el usurero, ¿por qué no es caballero?
12. Acidia es vicio por el cual el hombre es amador del mal y desamador del bien. Por ello éste es el vicio por el que mejor se pueden ver en el hombre señales de condenación mejor que en otro vicio, y por lo contrario de la acidia se pueden conocer mejor en el hombre señales de salvación mejor que por otra virtud. Por consiguiente, quien quiere vencer y superar acidia conviene que tenga en su corazón fortaleza por la cual venza la naturaleza del cuerpo, que por la corrupción y el pecado de Adán está inclinada al mal. El hombre que tiene acidia, siempre que obra bien algún hombre, se disgusta por ello, y cuando algún hombre obra mal, siente disgusto de que el daño que causa no sea mayor. Y por eso tal hombre extrae trabajo y mal del bien y del mal de los demás hombres. De donde, como el disgusto causa sufrimiento y trabajo a la persona, si tú, caballero, quieres vencer este vicio, te conviene rogar a la fortaleza que fortalezca tu corazón contra la acidia; la cual fortaleza vence recordando que Dios, si hace bien a un hombre o a muchos, de todo ello no se sigue que no pueda hacerte bien a ti, puesto que a él no le da todo cuanto tiene y a ti no te quita nada del tuyo.
13 . Soberbia es vicio de desigualdad, pues hombre orgulloso no quiere tener par ni igual, y por eso ama estar solo. Y pues humildad y fortaleza son dos virtudes y aman igualdad y son contrarias al orgullo, si tú, caballero orgulloso, quieres vencer tu orgullo, reúne en tu corazón humildad y fortaleza; pues humildad sin fortaleza no es fuerte contra orgullo, pues en la humildad sin fortaleza no hay fuerza y el orgullo no puede ser vencido sin fuerza.¿Serás orgulloso cuando te veas sobre tu gran caballo, guarnecido de todas tus armas? No, si la fuerza de la humildad te hace recordar la razón por la que eres caballero, Y si eres orgulloso, no tendrás fuerza en tu corazón por la cual puedas vencer y expulsar de tu corazón pensamientos orgullosos, Si eres derribado de tu caballo y eres preso y vencido, ¿serás tan orgulloso como eres? No, pues la fuerza corporal habrá vencido y superado al orgullo en el corazón del caballero, y aunque la nobleza de corazón no sea cosa corporal, ¡cuánto más fortaleza y humildad, que son cosas espirituales, deben expulsar al orgullo del noble corazón, que es nobleza espiritual!
14. Envidia es vicio desagradable a justicia, caridad, largueza, que se convienen con la orden de caballería. De donde, cuando el caballero tiene corazón flaco, no puede sostener ni cumplir con la orden de caballería. Por falta de fortaleza, si no está en el corazón del caballero , la envidia expulsa de su corazón justicia, caridad, largueza; y por eso el caballero siente envidia de no poseer bienes ajenos, y es perezoso para ganar bienes semejantes por la fuerza de las armas; y por eso habla mal de aquellas cosas que querría tener de los que las poseen; por ello, la envidia le hace pensar cómo hacer engaños y faltas.
15. Ira es perturbación en el corazón de la facultad de recordar, entender y querer, Y por esa perturbación, el recuerdo se convierte en olvido, y el entender en ignorancia, y el querer en iracundia. De donde, como recordar y entender y querer son iluminación por la cual el caballero puede seguir los caminos de caballería que la ira y la perturbación de corazón quieren expulsar de su corazón, conviene que recurra a la fuerza de corazón, a la caridad, a la abstinencia, a la paciencia, que son freno de la ira y refrigerio de los trabajos que la ira proporciona. Cuanto mayor es la ira, tanto mayor ha de ser la fuerza que la vence con la caridad, la abstinencia y con la paciencia. Cuanto mayor es la fuerza, menor es la ira y mayor es la caridad, la abstinencia y la prudencia. Y por la minoridad de la ira y por la mayoridad de las virtudes arriba dichas, la mala voluntad, la impaciencia y los demás vicios son menores, y donde menores son los vicios y mayores son las virtudes, mayor es la justicia y la sabiduría; y por la mayoridad de justicia y de sabiduría es mayor la orden de caballería. Hemos dicho la manera según la cual la fortaleza está en el corazón del caballero contra los siete pecados mortales. Ahora diremos de la templanza.
16. Templanza es virtud que está en medio de dos vicios: un vicio es pecado por exceso, el otro es pecado por defecto, Y por eso, entre demasiado y poco, conviene que esté la templanza en tan conveniente cantidad que sea virtud, pues si no fuese virtud, entre demasiado y poco no habría término medio, y eso no es verdad. Caballero bien acostumbrado debe ser moderado en audacia, y en comer, y en beber, y en hablar, que se conviene con mentir, y en vestir, que ha trabado amistad con vanagloria, y en gastar, y en todas las demás cosas semejantes a éstas Y sin templanza no podría mantener el honor de la caballería, ni la podría hacer estar en el medio, que es virtud precisamente por no estar en los extremos.
17. Uso de caballero debe ser oír misa y sermón, y adorar y rogar y temer a Dios, pues por tal costumbre el caballero piensa en la muerte y en la vileza de este mundo, y pide a Dios la celestial gloria, y teme las penas del infierno, y por eso ejercita las virtudes y costumbres que son propias de la orden de caballería. Pero el caballero que hace lo contrario de esto y cree en agüeros y adivinaciones, obra contra Dios y tiene mayor fe y esperanza en el viento de su cabeza, en las evoluciones de las aves y en los presagios que en Dios y en sus obras; y por eso el tal caballero no es agradable a Dios ni mantiene la orden de caballería.
18. Ni el carpintero, ni el zapatero, ni los demás menestrales podrían ejercer su oficio sin el arte y la manera que es propia de su oficio. De donde, como Dios ha concedido razón y discreción al caballero para que sepa llevar a cabo hechos de armas y mantenga la regla y arte de caballería, si el caballero abandona su discreción y su entendimiento, que la razón le significa y demuestra, y expulsa de su corazón la nobleza, y sigue agüeros y adivinaciones, entonces es como el hombre loco que no usa de la razón y hace porque sí lo que hace. Y por eso tal caballero está contra Dios, y, según razón, debe ser vencido y superado por su enemigo, que contra él usa de razón y de discreción y de la esperanza que tiene en Dios. Y si esto no fuese así, se seguiría que agüeros, adivinaciones y alma sin razón convendrían mejor con la orden de caballería que Dios, discreción, fe, esperanza y gran nobleza de corazón; y eso es imposible.
19. Así como el juez cumple con su oficio cuando juzga según testimonios, así el caballero sigue su oficio cuando usa de razón y de discreción, que le son testimonios de lo que debe hacer en hecho de armas. Y así como el juez daría falsa sentencia si no juzgase según testimonios y lo hiciese por agüeros y adivinaciones, así la caballería obra contra lo que es de su oficio cuando desmiente lo que razón y discreción le muestran, y cree en lo que hacen las aves por pura necesidad y porque van volando al azar por el aire. De donde, por ser esto así, el caballero debe seguir razón y discreción y el significado que las armas encierran, según arriba quedó dicho, y de lo que se hace al azar no debe hacer necesidad ni costumbre.
20. Al caballero le conviene ser amador del bien común, pues para comunidad de gentes fue establecida la caballería, y el bien común es mayor y más necesario que el bien particular. Y al caballero le conviene hablar bellamente y vestir bellamente, y llevar bello arnés, y tener casa grande, pues todas estas cosas son necesarias para honrar caballería. Cortesía y caballería convienen entre sí, pues villanía y feas palabras están en contra de caballería. Privanza de hombres buenos, lealtad, verdad, coraje, verdadera largueza, honestidad, humildad, piedad y demás cosas semejantes a éstas son propias de caballero, pues así como el hombre debe reconocer en Dios toda la nobleza, así al caballero se le debe atribuir todo aquello por lo que la caballería reciba honor por parte de aquellos que están en su orden.
21. Por la costumbre y buena crianza que el caballero da a su caballo no es tan mantenido el honor de la caballería como lo es por la costumbre y buena crianza que tiene el caballero en sí mismo o en su hijo; pues la caballería no está en el caballo ni en las armas, sino en el caballero. Por ello, el caballero que acostumbra bien a su caballo y acostumbra mal a sí mismo y a su hijo, haría de sí mismo y de su hijo, si pudiese hacerlo, un animal, y haría de su caballo un caballero.

Quinta Parte: Del significado que tienen las armas del caballero.

1. Todo lo que viste el sacerdote para cantar la misa tiene algún significado que conviene con su oficio . Y como oficio de clérigo y oficio de caballero convienen entre sí, por eso la orden de caballería requiere que todo lo que necesita el caballero para cumplir con su oficio tenga algún significado que signifique la nobleza de la orden de caballería.
2. Al caballero se le da espada, que está hecha a semejanza de cruz, para significar que así como Nuestro Señor Jesucristo venció en la cruz a la muerte en la que habíamos caído por el pecado de nuestro padre Adán, así el caballero debe vencer y destruir a los enemigos de la cruz con la espada. Y como la espada tiene doble filo, y la caballería está para mantener la justicia, y la justicia es dar a cada uno su derecho, por eso la espada del caballero significa que el caballero debe mantener con la espada la caballería y la justicia.
3. La lanza se le da al caballero para significar la verdad, pues verdad es cosa recta y no se tuerce, y verdad va delante de falsedad. Y el hierro de la lanza significa la fuerza que tiene la verdad sobre la falsedad, y el pendón significa que la verdad se muestra a todos y no tiene miedo de la falsedad ni del engaño. Y la verdad es el apoyo de la esperanza, y así con las demás cosas relativas a la verdad que significa la lanza del caballero.
4. El yelmo se le da al caballero para significar la vergüenza, pues caballero sin vergüenza no puede ser obediente a la orden de caballería. De donde, así como vergüenza hace que el hombre sea vergonzoso y dirija sus ojos al suelo, así yelmo defiende al hombre de las cosas altas, y mira al suelo, y es punto medio entre las cosas bajas y las cosas altas. Y así como el yelmo defiende la cabeza, que es el más alto y principal miembro que hay en el hombre, así la vergüenza defiende al caballero (que es, luego del oficio de clérigo, el más alto oficio que hay) para que no se incline a viles acciones y la nobleza de su corazón no se rebaje a maldad ni a engaño ni a ninguna mala costumbre.
5. Loriga significa castillo y muralla contra vicios y faltas, pues así como castillo y muralla están cerrados alrededor para que nadie pueda entrar en ellos, así loriga está por todas partes cerrada y ajustada para que signifique el noble corazón del caballero, en el que no puede entrar traición, ni orgullo, ni deslealtad, ni ningún otro vicio.
6. Calzas de hierro se le dan al caballero para que tenga seguros sus pies y sus piernas, para significar que el caballero debe mantener seguros los caminos con el hierro, esto es, con espada y con lanza, con maza y con las demás armas.
7. Espuelas se le dan al caballero para significar la diligencia, la experiencia y el celo con que pueda tener honrada su orden. Pues así como con las espuelas pica el caballero a su caballo para que se dé prisa y corra lo más velozmente que pueda, así la diligencia acelera las cosas que deben ser, y la experiencia previene al hombre de sorpresas, y el celo hace procurar el arnés y la provisión necesarios al honor de la caballería.
8. La gola se le da al caballero para significar obediencia, pues caballero que no es obediente a su señor ni a la orden de caballería deshonra a su señor y se sale de la orden de caballería. De donde, así como la gola rodea el cuello del caballero para que esté defendido de heridas y de golpes, así la obediencia hace estar al caballero dentro de los mandamientos de su señor o superior, y dentro de la orden de caballería, para que ni traición, ni orgullo, ni injusticia, ni ningún otro vicio corrompan el juramento que el caballero ha hecho a su señor y a la caballería
9. Maza se le da al caballero para significar fuerza de corazón, pues así como la maza sirve contra todas las armas y golpea y hiere por todas partes, así la fuerza de corazón defiende al caballero de todo vicio y fortifica las virtudes y las buenas costumbres por las cuales mantiene el caballero el honor de la caballería.
10. Misericordia (1) se le da al caballero para que, si le faltan las demás armas, recurra a la misericordia, pues si está tan cerca de su enemigo que no lo puede herir con lanza, ni con espada, ni con maza, lo golpea con la misericordia. Por ello, esta arma, misericordia, significa que el caballero no debe confiar en sus armas ni en su fuerza, sino que debe acercarse tanto a Dios por la esperanza que con la esperanza en Dios combata a sus enemigos y a aquellos que son contrarios a la caballería.
11. Escudo se le da al caballero para significar oficio de caballero, pues así como el escudo lo pone el caballero entre sí y su enemigo, así el caballero está en medio entre el rey y su pueblo. Y así como el golpe hiere antes el escudo que el cuerpo del caballero, así el caballero debe situar su cuerpo delante de su señor, si algún hombre quiere prender o herir a su señor.12. La silla en que cabalga el caballero significa seguridad de corazón y carga de caballería, pues así como por la silla está seguro el caballero sobre su caballo, así la seguridad de corazón hace estar de frente al caballero en la batalla, por cuya seguridad la ventura se hace amiga de la caballería. Y por seguridad son despreciadas muchas cobardes jactancias y muchas vanas apariencias, y son frenados muchos hombres que no se atreven a pasar adelante en el lugar en que un corazón noble hace que esté seguro el cuerpo del caballero; y es tan grande la carga de la caballería que por cosas ligeras no se deben mover los caballeros.
13. El caballo se le da al caballero en significación de la nobleza de corazón, y para que a caballo esté más alto que cualquier otro hombre, y sea visto de lejos, y tenga más cosas debajo de sí, y antes que nadie cumpla con todo lo que conviene al honor de la caballería.
14. Al caballo se le da el freno, y a las manos del caballero se les dan riendas, para significar al caballero que, por el freno, refrene su boca de hablar palabras feas y falsas, y refrene sus manos que no dé tanto que tenga que pedir ni sea tan atrevido que de su atrevimiento expulse la cordura. Y por las riendas entienda que él debe dejarse llevar a cualquier parte donde la orden de caballería lo quiera emplear o enviar. Y cuando sea menester, alargue sus manos y gaste, y dé según conviene a su honor, y sea valiente, y no vacile ante sus enemigos; y cuando titubee al herir, abandone la flaqueza de corazón. Y si el caballero hace lo contrario de esto, su caballo, que es bestia que carece de razón, sigue mejor la regla y el oficio de caballería que el caballero.
15. Testera se le da al caballo para significar que ningún caballero debe usar las armas sin razón, pues así como la cabeza del caballo va primero y delante del caballero, así el caballero debe llevar delante la razón en todo lo que hace, pues obra que se hace sin razón tiene en sí tanta vileza que no debe hacerse delante de un caballero. De donde, así como la testera guarda y defiende la cabeza del caballo, así la razón guarda y defiende al caballero de vituperio y de vergüenza.
16. Guarniciones de caballo defienden al caballo, y por las guarniciones se significa que el caballero debe guardar y custodiar sus bienes y sus riquezas, para que puedan bastarle para el oficio de caballería. Pues así como el caballo no podría ser defendido de golpes ni de heridas sin guarniciones, así el caballero sin estos bienes temporales no podría mantener el honor de la caballería ni podría estar defendido de malos pensamientos, pues la pobreza hace que el hombre piense en engaños y traiciones.
17. El perpunte significa para el caballero los grandes trabajos que debe sufrir para honrar la orden de caballería. Pues así como el perpunte está encima del resto de la armadura, y está al sol y a la lluvia y al viento, y recibe los golpes antes que la loriga, y por todas partes es combatido y herido, así el caballero es elegido para mayores trabajos que otro hombre, Pues todos los hombres que están bajo Su nobleza y bajo su guarda han de recurrir al caballero, y el caballero debe defenderlos a todos; y antes debe el caballero ser herido y llagado y muerto que los hombres que le están encomendados. De donde, siendo esto así, grande es entonces la carga de la caballería, y por eso los príncipes y los altos barones están expuestos a grandes trabajos para regir y defender sus tierras y su pueblo.
18. Blasón en escudo y en silla y en perpunte se le da al caballero para ser alabado por las proezas que realiza y por los golpes que da en la batalla. Y si es cobarde, débil o desobediente, se le da el blasón para que sea vituperado y reprendido. Y pues el blasón se le da al caballero para que se conozca si es amigo o enemigo de la caballería, por eso cada caballero debe honrar su blasón para guardarse del vituperio que expulsa al caballero de la orden de caballería.
19. El estandarte se le da al rey y al príncipe y al señor de caballeros para significar que los caballeros deben mantener el honor del señor y de sus Estados; pues en el honor del reino o del principado, y en el honor de su señor, son honrados y alabados y en el deshonor de la tierra en que por las gentes;están, y del señor de quien son, los caballeros son más vituperados que otros hombres. Pues así como por el honor deben ser más alabados, porque el honor está más en ellos que en otros hombres, así en el deshonor deben ser más vituperados que otros hombres, porque por su flaqueza o traición son más desposeídos reyes y príncipes y altos barones, y se pierden más reinos y condados y otras tierras, que por la flaqueza y traición de cualesquiera otros hombres que no sean caballeros.
[(1) Misericordia.- Puñal que llevaban los caballeros para dar el golpe de gracia al enemigo. (N del T)]

Cuarta Parte: Que enseña la manera según la cual un escudero debe recibir la Orden de Caballería.

1. Al principio, antes de entrar el escudero en la orden de caballería, conviene que se confiese de las faltas que ha cometido contra Dios, al cual quiere servir en la orden de caballería, y si está sin pecado, debe recibir el precioso cuerpo de Jesucristo como corresponde.
2. Para armar caballero conviene alguna fiesta de las honradas del año, para que por el honor de la fiesta se junten muchos hombres aquel día en aquel lugar en que el escudero debe ser armado caballero, y que todos rueguen a Dios por el escudero, que Dios le dé gracia y bendición por la cual sea leal a la orden de caballería.
3. El escudero debe ayunar la víspera de la fiesta en honor del santo cuya fiesta se celebra. Y debe ir a la iglesia a rogar a Dios la noche antes del día en que ha de ser caballero, y debe velar, y estar en oración y en contemplación, y oír palabras de Dios y de la orden de caballería Y si escucha a juglares que cantan o hablan de obscenidades y de pecado, desde el primer momento comienza a deshonrar y a menospreciar la orden de caballería.
4. Al día siguiente conviene que se cante misa solemnemente; y el escudero debe ir ante el altar y ofrecerse al sacerdote, que está en lugar de Dios, y a la orden de caballería, para ser servidor de Dios;y conviene que se obligue y se someta a honrar y a mantener la dicha orden con todo su poder Aquel día conviene que haya sermón, en el cual se expliquen los catorce artículos en que está fundada la fe, y los diez mandamientos, y los siete sacramentos de la santa Iglesia, y las demás cosas que atañen a la fe.Y el escudero debe recordar mucho todas estas cosas para que sepa concordar el oficio de caballería con las cosas que atañen a la santa fe católica.
5. Los catorce artículos son éstos: Creer en un Dios es el primer artículo. Creer en el Padre y en el Hijo y en el Espíritu Santo son tres artículos. Y conviene que el hombre crea que el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo son un solo Dios eternamente, sin fin ni principio. Creer que Dios es creador de todo cuanto existe es el quinto. El sexto es creer que Dios es recreador, esto es, que ha redimido al linaje humano del pecado que Adán y Eva cometieron. El séptimo es creer que Dios dará gloria a aquellos que están en el paraíso.Estos siete artículos conciernen a la divinidad.
Estos otros siete conciernen a la humanidad que el Hijo de Dios tomó en Nuestra Señora Santa María, los cuales siete son éstos: Creer que Jesucristo fue concebido por obra del Espíritu Santo cuando San Gabriel saludó a Nuestra Señora es el primero. El segundo es creer que Jesucristo nació. El tercero es que fue crucificado y muerto para salvarnos. El cuarto es que su alma descendió a los infiernos para liberar a Adán y a Abrahán y a los demás profetas que creyeron antes de morir en su advenimiento. El quinto es creer que Jesucristo resucitó. El sexto es creer que subió a los cielos el día de la Ascensión. El séptimo es creer que Jesucristo vendrá el día del iuicio, cuando todos hayamos resucitado, y juzgará a buenos y malos. Todo hombre está obligado a creer estos catorce artículos, que son testimonios de Dios y de sus obras, y sin estos artículos ningún hombre se puede salvar.
6. Los diez mandamientos que Dios dio a Moisés en el monte Sinaí son éstos: A un Dios tan sólo adorarás y servirás. No seas perjuro. Guardarás el sábado. Honrarás a tu padre y a tu madre. No harás homicidio. No fornicarás. No harás latrocinio. No harás falso testimonio. No envidiarás la mujer de tu prójimo. No tendrás envidia de los bienes de tu prójimo. A todo caballero le conviene saber estos diez mandamientos, para que en su orden no sea desobediente a los mandamientos que Dios ha dado.
7. Los siete sacramentos de la santa Iglesia son éstos: Bautismo. Confirmación. El sacrificio del altar. La penitencia que el hombre hace de sus pecados. Los órdenes que hace el obispo cuando hace presbíteros, diáconos y subdiáconos. Matrimonio. Unción, Por estos siete sacramentos nos hemos de salvar; y a honrar y cumplir con estos siete sacramentos obliga el juramento de caballería, y por eso concierne a todo caballero saber a qué cosas obliga su oficio.
8. De todas estas cosas arriba dichas debe predicar el sacerdote, y de las demás cosas que atañen a caballería; y el escudero que quiere ser caballero debe rogar a Dios que le dé gracia y bendición para que todo el tiempo de su vida pueda ser su servidor.
9. Cuando el sacerdote ha hecho lo que es propio de su oficio, entonces conviene que el príncipe o el alto barón que quiere armar caballero al escudero que pide caballería tenga en sí mismo virtud y orden de caballería, para que pueda, por la gracia de Dios, dar virtud y orden de caballería al escudero que quiere orden y virtud de caballería. Y si el caballero no es en sí mismo ordenado ni virtuoso, no puede dar lo que no tiene, y es de peor condición que las plantas, que tienen la virtud de darse las unas a las otras su naturaleza, y eso mismo se sigue de las bestias y de las aves.
10. Caballero malvado que desordenadamente quiere hacer y multiplicar la orden, injuria hace a caballería y al escudero; y de aquello por lo que debería ser deshecho quiere hacer lo que no debe ser hecho. Y por la falta de tal caballero sucede que algunas veces el escudero que toma caballería no es tan ayudado por la gracia de Dios ni por la virtud de la caballería; por eso es un necio aquel escudero que de tal caballero toma caballería.
11. El escudero debe arrodillarse ante el altar y levantar a Dios sus ojos, los corporales y los espirituales, y sus manos a Dios. Y el caballero le debe ceñir la espada, para significar castidad y justicia Y para significar la caridad debe besar al escudero y darle un bofetón, para que se acuerde de lo que promete y de la gran carga a que se obliga y del gran honor que recibe por la orden de caballería.
12. Luego que el caballero espiritual y el caballero terrenal han cumplido con su oficio de armar nuevo caballero, el caballero nuevo debe cabalgar y debe mostrarse a la gente para que todos sepan que él es caballero y que se ha obligado a mantener y a defender el honor de la caballería, pues cuantas más gentes conozcan su caballería, mayor freno tendrá el nuevo caballero a la hora de cometer faltas contra su orden.
13. Aquel día debe hacerse gran fiesta, dar convites, justar y las demás cosas que corresponden a la fiesta de la caballería. Y el señor que arma caballero debe repartir dádivas al nuevo caballero y a los demás caballeros nuevos. Y el caballero nuevo debe ser dadivoso aquel día, pues quien recibe don tan grande como es la orden de caballería desmiente su orden si no da según debe dar. Todas estas cosas y muchas otras que serían largas de contar se refieren al hecho de dar caballería.

Tercera Parte: Que especifica el examen que debe ser hecho al escudero cuando quiere entrar en la orden de Caballería.

Tercera Parte: Que especifica el examen que debe ser hecho al escudero cuando quiere entrar en la orden de Caballería.
1. Para examinar escudero conviene que el examinador sea caballero amante de la orden de caballería, pues algunos caballeros hay que estiman más el gran número de caballeros que el que sean buenos. Y como caballería no atiende a la multitud del número y ama la nobleza de corazón y las buenas costumbres, por eso, si el examinador estima más la multitud de caballeros que la nobleza de la caballería, es inconveniente para ser examinador, y sería menester que fuese examinado y reprendido por la injuria que hace al alto honor de la caballería.
2. Al principio conviene preguntar al escudero que quiere ser caballero si ama y teme a Dios; pues sin amar y temer a Dios ningún hombre es digno de entrar en la orden de caballería, y el temor hace vacilar ante las faltas por las que la caballería recibe deshonor, De donde, cuando sucede que el escudero que no ama ni teme a Dios es armado caballero, si el escudero recibe honor por recibir caballería, caballería recibe deshonor en el escudero que no la recibe honrando a Dios, que ha honrado la caballería, Y como recibir honor y dar deshonor no convienen entre sí, por eso escudero sin amor y temor no es digno de ser caballero
3. Así como caballero sin caballo no se conviene con el oficio de caballería, así escudero sin nobleza de corazón no se conviene con la orden de caballería; pues la nobleza de corazón fue el principio de la caballería, y la vileza de corazón es destrucción de la orden de caballero. De donde, si escudero con vil corazón quiere ser caballero, entonces quiere destruir la orden a la que aspira; y si está contra la orden, ¿por qué aspira a la orden? Y quien hace caballero a escudero de vil corazón, ¿por qué deshace su orden?
4. La nobleza de corazón no la busques en la boca, porque no siempre dice verdad; ni la busques en ricas vestiduras, pues debajo de algún rico manto hay un corazón vil y flaco en el que reside maldad y engaño. Ni busques la nobleza de corazón en el caballo, pues no te podrá responder; ni busques un noble corazón en la guarnición y el arnés, pues dentro de los más ricos adornos puede haber un corazón falaz y malvado. De donde, si quieres encontrar nobleza de corazón, búscala en la fe, esperanza, caridad, justicia, fortaleza, lealtad y en las demás virtudes, pues en ellas reside la nobleza de corazón; y por ellas el noble corazón del caballero se defiende de la maldad y del engaño y de los enemigos de la caballería.
5. Edad conveniente le es necesaria al nuevo caballero, pues si el escudero que quiere hacerse caballero es demasiado joven, no puede haber aprendido las costumbres que son propias del escudero antes de convertirse en caballero; y no podrá tampoco recordar lo que promete al honor de la caballería, si es armado nuevo caballero en la infancia. Y si el escudero es viejo y hay debilidad en su cuerpo y quiere ser caballero, antes de llegar a viejo hizo injuria a caballería, que es mantenida por fuertes combatientes y es envilecida por flacos, desvalidos y vencidos que huyen.
6. Así como la medida de la virtud está en el medio, y su contrario en los dos extremos, que son vicio, así caballería está en la edad que conviene a caballero; de no hacerlo, se seguiría que habría contrariedad entre medida y caballería; y si la hubiera, virtud y caballería serían contrarias Y si lo son, tú, escudero, que demasiado te apresuras o te retrasas en ser caballero, ¿por qué quieres entrar en la orden de caballería?
7. Si por la belleza de las facciones y por un gran cuerpo armonioso, por tener rubios los cabellos o llevar un espejo en la bolsa, el escudero debiese ser armado caballero, podrías entonces hacer escudero y caballero al bello hijo de un payés o a una mujer hermosa; y si lo haces, deshonras y menosprecias la antigüedad de un linaje honrado; y la nobleza que Dios ha dado mayor a hombre que a mujer la rebajas a vileza; y por tal menosprecio y deshonor envileces y rebajas la orden de caballería.
8. Hidalguía y caballería convienen y concuerdan entre sí; pues hidalguía no es otra cosa que continuado honor antiguo; y caballería es orden y regla que se mantiene desde el tiempo en que fue instituida hasta el tiempo presente. De donde, como hidalguía y caballería convienen entre sí, si armas caballero a hombre que no sea hidalgo, haces que sean contrarias hidalguía y caballería en lo que haces; y por eso aquel a quien armas caballero es contra hidalguía y caballería; y si lo es, y es caballero, ¿dónde está la caballería?
9. Si tú tienes tanto poder en la orden de caballería que puedes hacer entrar en ella al que no le conviene, necesariamente conviene que tengas tú tanto poder que puedas sacar de la orden de caballería a aquel que por hidalguía es conveniente para ser caballero. Y si la caballería tiene tanta virtud que tú no le puedas quitar su honor, ni a aquellos que por hidalguía le convienen, entonces tú no puedes tener poder de armar caballero a hombre de vil linaje.
10. En cuanto a la naturaleza corporal, tan honrada es la naturaleza en los árboles y en las bestias como en los hombres, pero por la nobleza del alma racional, que forma parte tan sólo del cuerpo del hombre, la naturaleza tiene mayor virtud en cuerpo humano que en cuerpo de animal. Por ello, la orden de caballería consiente que pueda tener caballería algún hombre de nuevo honrado linaje en atención a sus muchas nobles costumbres y sus muchas nobles acciones y con permiso de algún noble príncipe. Y si esto no fuera así, se seguiría que la caballería convendría mejor con la naturaleza del cuerpo que con la virtud del alma; y eso no es verdad, porque la nobleza de corazón que conviene con la caballería conviene mejor con el alma que con el cuerpo
11. En el examen del escudero que aspira a ser caballero, conviene que se le pregunte por su vida y costumbres; pues si la mala vida y las malas costumbres expulsan de la orden de caballería a los malos caballeros, ¡cuánto menos conveniente es que un mal escudero sea caballero y que entre en la orden de donde tendría que salir por viles acciones y por desagradables costumbres!
12. Si la caballería conviene tan estrechamente con el valor que expulsa de su orden a todos los amigos del deshonor; si caballería no recibiese a aquellos que tienen valor y lo aman y lo mantienen, se seguiría que la caballería se podría destruir en la vileza y no se podría rehacer en la nobleza, Y como eso no es verdad, por eso tú, caballero, que examinas al escudero, estás obligado a buscar en el escudero valor y nobleza más que ninguna otra cosa.
13. Debes saber por qué intención el escudero tiene voluntad de ser caballero; pues si quiere caballería para ser rico o para señorear, o para ser honrado sin dar honor a la caballería ni honrar a los honradores que a la caballería dan honor, amando la caballería ama su deshonor, por cuyo deshonor es indigno de obtener por medio de la caballería riqueza, bienandanza ni honra.
14. Así como se desmiente la intención en los clérigos que por simonía son elegidos prelados, así el mal escudero desmiente su voluntad y su intención cuando quiere ser caballero contra la orden de caballería. Y si el clérigo, si es simoníaco, en todo cuanto hace es contrario a la prelacía, el escudero en todo cuanto hace está contra la orden de caballería si con falsa intención posee el oficio de caballería.
15. Al escudero que quiere la caballería le conviene conocer la gran carga de la caballería y los grandes peligros a que están expuestos aquellos que la quieren tomar y mantener. Pues el caballero debe vacilar más ante el vituperio de las gentes que ante la muerte, y la vergüenza debe dar mayor sufrimiento a su corazón que el hambre, la sed, el calor, el frío o cualquier otro sufrimiento y trabajo a su cuerpo. Y por eso todos estos peligros deben ser mostrados y anunciados al escudero antes de ser armado caballero.
16. La caballería no puede ser mantenida sin el arnés que es propio del caballero y sin las honradas acciones y grandes gastos que convienen al oficio de caballería, Y por eso, escudero sin armas y que no posea la suficiente riqueza como para poder mantener caballería no debe ser caballero, pues por falta de riqueza falta el arnés y por falta de arnés y de dinero para gastar el mal caballero se hace robador, traidor, ladrón, mentiroso, falso y tiene otros vicios que son contrarios a la orden de caballero.
17. Hombre contrahecho, o demasiado gordo, o que tenga otro defecto en su cuerpo que le impida cumplir con el oficio de caballero no debe entrar en la orden de caballería, pues vileza es de la orden de caballería recibir hombre que sea enteco, enfermizo o incapaz de llevar armas. Y es tan noble caballería y tan alta en su honra que la riqueza y la nobleza de corazón o de linaje no bastan a escudero que esté lisiado en algún miembro
18. Preguntado e inquirido debe serle al escudero que pide caballería si ha cometido maldad o engaño que sea contra la orden de caballería, pues tal falta habrá podido cometer, y tanto puede significar la falta que ha cometido, que no sea digno de que caballería lo reciba en su orden y lo haga compañero de aquellos que mantienen el honor de la caballería.
19. Si el escudero tiene vanagloria de lo que hace, no parece que sea bueno para caballero, pues la vanagloria es vicio que destruye los méritos y galardones de los beneficios que la caballería otorga. Y escudero adulador no conviene con el oficio de caballero, pues el adulador tiene la intención corrompida, por cuya corrupción destruye y anula la voluntad y la lealtad que son propias del corazón de caballero.
20. Escudero orgulloso, mal educado, sucio en sus palabras y en sus vestidos, de cruel corazón, avaro, mentiroso, desleal, perezoso, iracundo y lujurioso, borracho, glotón, perjuro o que tenga otros vicios semejantes a éstos, no se conviene con la orden de caballería. De donde, si la caballería pudiese recibir a aquellos que están contra su orden, se seguiría que orden y desorden serían una misma cosa. De donde, como la caballería es pura ordenación del valor, por eso debe ser examinado todo escudero antes de ser armado nuevo caballero.

Segunda Parte: La cual habla de la Orden de Caballería y del oficio que es propio del caballero.

1. El oficio del caballero es el fin y la intención por los que comenzó la orden de caballería. De donde, si el caballero no cumple con el oficio de la caballería, es contrario a su orden y a los principios de la caballería arriba citados; por cuya contrariedad no es verdadero caballero, aunque sea llamado caballero; y tal caballero es más vil que el tejedor y el trompetero, que cumplen con su oficio.
2. Oficio de caballero es mantener y defender la santa fe católica, por la cual Dios Padre envió a su Hijo a tomar carne en la gloriosa Virgen, Nuestra Señora Santa María, y para honrar y multiplicar la fe sufrió en este mundo muchos trabajos y muchas afrentas y penosa muerte, De donde, así como Nuestro Señor Dios ha elegido a los clérigos para mantener la santa fe con escrituras y probaciones necesarias, predicando aquélla a los infieles con tanta caridad que desean morir por ella, así el Dios de la gloria ha elegido a los caballeros para que por fuerza de armas venzan y sometan a los infieles, que cada día se afanan en la destrucción de la santa Iglesia.Por eso Dios honra en este mundo y en el otro a tales caballeros, que son mantenedores y defensores del oficio de Dios y de la fe por la cual nos hemos de salvar.
3. El caballero que tiene fe y no usa de fe, y es contrario a aquellos que mantienen la fe, es como el entendimiento de un hombre a quien Dios ha dado razón y usa de sinrazón y de ignorancia. De donde, quien tiene fe y es contrario a la fe, quiere salvarse por lo que es contra la fe; y por eso su querer concuerda con el descreimiento, que es contrario a la fe y a la salvación, por cuyo descreimiento el hombre es condenado a padecer trabajos que no tienen fin.
4. Muchos son los oficios que Dios ha dado en este mundo para ser servido por los hombres Pero los más nobles, los más honrados, los más cercanos dos oficios que hay en este mundo, son oficio de clérigo y oficio de caballero; y por eso la mayor amistad que hubiera en este mundo debería darse entre clérigo y caballero. De donde, así como el CIérigo no sigue la orden de clerecía cuando es contrario a la orden de caballería, así el caballero no mantiene la orden de caballería cuando es contrario y desobediente a los clérigos, que están obligados a amar y a mantener la orden de caballería.
5. Una orden no está solamente en los hombres para que amen su orden, sino que está en ellos más bien para amar las otras órdenes. Por ello, amar una orden y desamar otra orden no es mantener la orden, pues ninguna orden ha hecho Dios contraria a otra orden. De donde, así como un hombre religioso que ama tanto su orden que es enemigo de otra orden no cumple con su orden, así el caballero no cumple con su oficio de caballero cuando ama tanto a su orden que menosprecia y desama otra orden. Pues si un caballero tuviera la orden de caballería desamando y destruyendo otra orden, se seguiría que Dios y la orden serían contrarios, cuya contrariedad es imposible.
6. Tan noble cosa es el oficio de caballero que cada caballero debería ser señor y regidor de alguna tierra; pero no hay tierras suficientes para los caballeros, que son muchos. Y para significar que un solo Dios es señor de todas las cosas, el emperador debe ser caballero y señor de todos los caballeros; mas como el emperador no podría por sí mismo regir a todos los caballeros, conviene que tenga debajo de sí reyes que sean caballeros, para que lo ayuden a mantener la orden de caballería. Y los reyes deben tener bajo sí condes, condores (1), valvasores y los demás grados de caballería; y bajo estos grados deben estar los caballeros de un escudo, los cuales sean gobernados y sometidos a los grados de caballería arriba citados.
7. Para demostrar el excelente señorío, sabiduría y poder de Nuestro Señor Dios, que es uno, y puede y sabe regir y gobernar todo cuanto existe, inconveniente cosa sería que un caballero pudiese por sí mismo regir todas las gentes de este mundo, pues si lo hiciera no serían tan bien significados el señorío, el poder y la sabiduría de Nuestro Señor Dios. Por ello, Dios ha querido que para regir todas las gentes de este mundo sean necesarios muchos oficiales que sean caballeros, Por consiguiente, el rey o príncipe que hace procuradores, vegueres o bailes a otros hombres que no sean caballeros lo hace contra el oficio de la caballería, puesto que el caballero, según la dignidad de su oficio, es más conveniente para señorear en el pueblo que cualquier otro hombre; pues por el honor de su oficio se le debe más honor que a otro hombre que no tenga oficio tan honrado, Y por el honor en que está por su orden, tiene nobleza de corazón, y por la nobleza de corazón se inclina más tarde a maldad y a engaño y a viles acciones que otro hombre.
8. Oficio de caballero es mantener y defender a su señor terrenal, pues ni rey, ni príncipe, ni ningún alto barón podría sin ayuda mantener la justicia entre sus gentes. De donde, si el pueblo o algún hombre se opone al mandamiento del rey o del príncipe, conviene que los caballeros ayuden a su señor, que por sí solo es un hombre como los demás. De modo que el caballero malvado que ayuda antes al pueblo que a su señor, o que quiere ser señor y quiere desposeer a su señor, no cumple con el oficio por el cual es llamado caballero.
9. Por los caballeros debe ser mantenida la justicia, pues así como los jueces tienen oficio de juzgar, así los caballeros tienen oficio de mantener la justicia. Y si el caballero y las letras pudiesen convenir entre sí tanto que el caballero poseyese la suficiente ciencia como para ser juez, juez debería ser el caballero; pues aquel por quien la justicia puede ser mejor mantenida es más conveniente para ser juez que otro hombre, con lo que el caballero es conveniente para ser juez.
10. El caballero debe cabalgar, justar, correr lanzas, ir armado, tomar parte en torneos, hacer tablas redondas, esgrimir, cazar ciervos, osos, jabalíes, leones, y las demás cosas semejantes a éstas que son oficio de caballero; pues por todas estas cosas se acostumbran los caballeros a los hechos de armas y a mantener la orden de caballería. Por ello, menospreciar la costumbre y el uso de aquello por lo que el caballero aprende a usar bien de su oficio, es menospreciar la orden de caballería.
11. De donde, así como todos estos usos arriba citados son propios del caballero en cuanto al cuerpo, así justicia, sabiduría, caridad, lealtad, verdad, humildad, fortaleza, esperanza, experiencia y demás virtudes semejantes a éstas son propias del caballero en cuanto al alma. Y por eso el caballero que usa de las cosas que son propias de la orden de caballería en cuanto al cuerpo, y no usa en cuanto al alma de aquellas virtudes que son propias de la caballería, no es amigo de la orden de caballería, pues si lo fuese se seguiría que el cuerpo y la caballería juntos serían contrarios al alma y a sus virtudes, y eso no es verdadero.
12. Oficio de caballero es mantener la tierra, pues por el miedo que tienen las gentes a los caballeros dudan en destruir las tierras, y por temor de los caballeros dudan los reyes y los príncipes en ir los unos contra los otros, Pero el malvado caballero que no ayuda a su señor terrenal, natural, contra otro príncipe es caballero sin oficio, y es igual que fe sin obras y que descreimiento, que es contra fe. De donde, si tal caballero cumpliese obrando así con la orden y el oficio de caballería, la caballería y su orden serían contrarias al caballero que combate hastala muerte por la justicia y por mantener y defender a su señor.
13. No hay ningún oficio hecho que no pueda ser deshecho; pues si lo que ha sido hecho no pudiera ser deshecho ni destruido, lo que ha sido hecho sería semejante a Dios, que no ha sido hecho ni puede ser destruido. De donde, como el oficio de la caballería ha sido hecho y ordenado por Dios, y es mantenido por aquellos que aman la orden de caballería y que están en la orden de caballería, por eso el malvado caballero que abandona la orden de caballería, desamando el oficio de la caballería, deshace en sí mismo la caballería.
14. El rey o el príncipe que deshace en sí mismo la orden de caballero, no solamente deshace en sí mismo su ser de caballero, sino también en los caballeros que le están sometidos, los cuales, por el mal ejemplo de su señor, y para ser amados por él y seguir sus malas costumbres, hacen lo que no es propio de la caballería ni de su orden. Y por eso los príncipes malvados no solamente son contrarios a la orden de caballería en sí mismos, sino también en sus súbditos, en quienes deshacen la orden de caballería. De donde, si expulsar a un caballero de la orden de caballería es muy grande maldad y gran vileza de corazón, ¡cuánto peor obra aquel que expulsa a muchos caballeros de la orden de caballería!
15. ¡Ah, qué gran fuerza de corazón reside en caballero que vence y somete a muchos malvados caballeros! El cual caballero es aquel príncipe o alto barón que ama tanto la orden de caballería que, pese a que muchos malvados que pasan por caballeros le aconsejan a diario que cometa maldades, traiciones y engaños para destruir en sí misma la caballería, el bienaventurado príncipe, con sola la nobleza de su corazón, y con la ayuda que le presta la caballería y su orden, destruye y vence a todos los enemigos de la caballería.
16. Si la caballería residiera más en la fuerza corporal que en la fuerza del corazón, se seguiría que la orden de caballería concordaría mejor con el cuerpo que con el alma; y si así fuese, el cuerpo tendría mayor nobleza que el alma. De donde, puesto que la nobleza de corazón no puede ser vencida ni sometida por un hombre ni por todos los hombres que existen, y un cuerpo puede ser vencido y apresado por otro, el caballero malvado que teme más por la fuerza de su cuerpo, cuando huye de la batalla y desampara a su señor, que por la maldad y flaqueza de su corazón, no cumple con el oficio de caballero ni es servidor ni obediente a la honrada orden de caballería, que tuvo su principio en la nobleza de corazón.
17. Si la menor nobleza de corazón conviniera mejor con la orden de caballería que la mayor, flaqueza y cobardía concordarían con caballería contra el valor y la fuerza de corazón; y si esto fuese así, flaqueza y cobardía serían oficio de caballero, y valor y fuerza desordenarían la orden de caballería. De donde, como esto no sea así, si tú, caballero, quieres y amas mucho la caballería, debes esforzarte para que, cuanto más te falten compañeros y armas y provisión, tengas mayor coraje y esperanza contra aquellos que son contrarios a la caballería, Y si tú mueres por mantener la caballería, entonces tú aprecias la caballería en lo que más la puedes amar, servir y considerar; pues la caballería en ningún lugar reside tan agradablemente como en la nobleza de corazón. Y ningún hombre puede amar ni honrar ni poseer mejor la caballería que aquel que muere por el honor y la orden de caballería.
18. Caballería y valor no se avienen sin sabiduría y cordura; pues si lo hiciesen, locura e ignorancia convendrían con la orden de caballería. Y si esto fuese así, sabiduría y cordura, que son contrarias a locura e ignorancia, serían contrarias a la orden de caballería, y eso es imposible; por cuya imposibilidad se te significa a ti, caballero que tienes grande amor a la orden de caballería, que así como la caballería, por la nobleza de corazón, te hace tener valor y te hace menospreciar los peligros para que puedas honrar la caballería, así conviene que la orden de caballería te haga amar la sabiduría y cordura con que puedas honrar la orden de caballería contra el desorden y la decadencia que hay en aquellos que piensan cumplir con el honor de la caballería por la locura y la mengua de entendimiento.
19. Oficio de caballero es mantener viudas, huérfanos, hombres desvalidos; pues así como es costumbre y razón que los mayores ayuden y defiendan a los menores, así es costumbre de la orden de caballería que, por ser grande y honrada y poderosa, acuda en socorro y en ayuda de aquellos que le son inferiores en honra y en fuerza. De donde, si forzar viudas que necesitan ayuda y desheredar huérfanos que necesitan tutor, y robar y destruir a hombres mezquinos y desvalidos a quienes se debe prestar socorro, concuerda con la orden de caballería, maldad, engaño, crueldad y traición convienen con orden y con nobleza y honra. Y si esto es así, entonces el caballero y su orden son contrarios al principio de la orden de caballería.
20. Si Dios ha dado ojos al menestral para que vea y pueda trabajar, al hombre pecador le ha dado ojos para que pueda llorar sus pecados; y si al caballero le ha dado el corazón para que sea estancia donde resida la nobleza de su ánimo, al caballero que tiene fuerza y honra le ha dado corazón para que haya en él piedad y compasión para ayudar y salvar y mirar por aquellos que levantan los ojos con lágrimas, y sus corazones con esperanza, a los caballeros para que los ayuden y los defiendan y los asistan en sus necesidades. P or consiguiente, el caballero que no tenga ojos con que vea a los desvalidos ni corazón con que cuide de sus necesidades, no es verdadero caballero ni está en la orden de caballería; pues tan alta y noble cosa es caballería que a tOdos aquellos que están obcecados y tienen un vil corazón los expulsa de su orden y de su beneficio.
21. Si la caballería, que es oficio tan honrado, fuese oficio de robar y de destruir a los pobres y desvalidos, y de engañar y forzar a las viudas y a las demás mujeres, bien grande y bien noble oficio sería ayudar y mantener huérfanos y viudas y pobres. De donde, si lo que es maldad y engaño es propio de la orden de caballería, que es tan honrada, y por maldad, y por falsía, y por traición y crueldad la caballería se mantiene en su honra, ¡cuánto más honrada por encima de la caballería sería la orden que se mantuviera en su honra por lealtad, y cortesía, y liberalidad, y piedad!
22. Oficio de caballero es tener castillo y caballo para guardar los caminos y defender a los labradores. Oficio de caballero es tener villas y ciudades para mantener la justicia entre las gentes, y para congregar y juntar en un lugar a carpinteros, herreros, zapateros, pañeros, mercaderes y los demás ofiCiOS que corresponden al ordenamiento de este mundo y que son necesarios para conservar el cuerpo en sus necesidades, De donde, si los caballeros, para mantener su oficio, están tan bien alojados que son señores de castillos y de villas y de ciudades; si destruir villas, castillos y ciudades, quemar y talar árboles y plantas, y matar el ganado y robar los caminos es oficio y orden de caballero, construir y edificar castillos, fortalezas, villas y ciudades, defender a los labradores, tener atalayas para la seguridad de los caminos y otras cosas semejantes a éstas, serían desordenamiento de caballería; y si esto fuese así, la razón por la que fue constituida la caballería sería una misma cosa con su desorden y su contrario.
23. Traidores, ladrones, salteadores deben ser perseguidos por los caballeros; pues así como el hacha se ha hecho para destruir los árboles, así el caballero tiene su oficio para destruir a los hombres malos.De donde, si el caballero es salteador, ladrón, traidor, y los salteadores, traidores, ladrones deben ser muertos y apresados por los caballeros; si el caballero que es ladrón o traidor o salteador quiere cumplir con su oficio y cumple en otro con su oficiO, mátese y préndase a sí mismo; y si en sí mismo no quiere cumplir con su oficio y cumple en otro con su oficio, conviene con la orden de caballería mejor en otro que en sí mismo. Y como no es lícito que ningún hombre se mate a sí mismo, por eso el caballero que sea ladrón, traidor y salteador debe ser destruido y muerto por otro caballero , Y el caballero que tolere o mantenga a caballero traidor, salteador, ladrón, no cumple con su oficio; pues si cumpliera con su oficio, obraría contra su oficio si matase o destruyese a los hombres ladrones y traidores, que no son caballeros.
24. Si tú, caballero, tienes dolor o algún mal en una mano, aquel mal está más cerca de la otra mano que no de mí o de otro hombre; por consiguiente, el caballero que es traidor, ladrón o salteador tiene su vicio y su falta más cerca de ti, que eres caballero, que de mí, que no soy caballero. De donde, si tu mal te causa mayor dolor que el mío, ¿por qué excusas y mantienes al caballero enemigo del honor de la caballería y por qué vituperas a los hombres que no son caballeros por las faltas que cometen?
25. El caballero ladrón comete mayor latrocinio contra el alto honor de la caballería cuando priva a ésta de sí mismo y de su nombre, que cuando roba dineros y otras cosas; pues quitar honra es dar vileza y mala fama a aquello que es digno de ser loado y honrado. Y como el honor y la honra valen más que dineros, oro y plata, por eso es mayor falta envilecer la caballería que robar dineros y otras cosas que no son la caballería Y si esto no fuera así, se seguiría, o que dineros y las cosas que se roban son mejores que el hombre, o que es mayor latrocinio robar un dinero que robar muchos.
26. Si el hombre traidor que mata a su señor, o yace con su mujer, o entrega su castillo, es caballero, ¿qué cosa es el hombre que muere por honrar y defender a su señor? Y si el caballero traidor es halagado por su señor, ¿cuál falta podrá cometer por la que sea castigado y reprendido? Y si el señor no mantiene el honor de la caballería contra su caballero traidor, ¿en quién lo mantendrá? Y si el señor no destruye a su traidor, ¿qué destruirá y por qué es señor, hombre o cosa alguna?
27. Si es oficio de caballero retar o combatir al traidor, y si oficio de caballero traidor es esconderse y combatir contra caballero leal, ¿qué cosa es oficio de caballero? Y si un ánimo tan malvado como el del caballero traidor cuida vencer el ánimo de caballero leal, el alto ánimo de un caballero que combate por la lealtad, ¿qué cosa cuida vencer y superar? Y si es vencido el caballero amigo de la caballería y de la lealtad, ¿cuál es el pecado que ha cometido y adónde ha ido a parar el honor de la caballería?
28. Si robar fuese oficio de caballero, dar sería contrario a la orden de caballería; y si dar conviniese con algún oficio, ¿cuánto valor habría en aquel hombre que tuviese el oficio de dar? Y si dar las cosas quitadas conviniese con el honor de la caballería, restituirlas, ¿con qué convendría? Y si el caballero debe poseer lo que quita a quien Dios se lo dio, ¿qué cosa hay que el caballero no deba poseer?
29. Poco sabe de encomendar quien a lobo hambriento encomienda sus ovejas, y quien su bella esposa encomienda a caballero joven traidor, y quien su fuerte castillo encomienda a caballero avaro y robador. Y si tal hombre poco sabe de encomendar sus cosas, ¿quién es el que sabe encomendar sus bienes y quién es el que sabe devolver y guardar lo encomendado?
30. ¿Has visto algún caballero que no quiera recobrar su castillo? ¿Has visto alguna vez caballero que no quiera guardar su esposa de caballero traidor? ¿Has visto alguna vez caballero robador que no robe furtivamente? Y si no has visto ninguno de tales caballeros, ¿podrá hacerlos volver alguna regla u orden a la orden de caballería?
31. Tener reluciente el arnés y bien cuidado el caballo es oficio de caballero, y si jugarse el arnés, las armas y el caballo no es oficio de caballero, entonces lo que es y lo que no es es oficio de caballero. De donde, si esto es así, entonces oficio de caballero es y no es; de donde, como ser y no ser son contrarios, y destruir el arnés no es caballería, entonces, caballería sin armas, ¿qué cosa es y por qué razón el caballero es llamado así?
32. Mandamiento es de ley que el hombre no sea perjuro; de donde, si el jurar en falso no va contra la orden de caballería, Dios, que hizo el mandamiento, y caballería son contrarios; y si lo son, ¿dónde está la honra de la caballería y qué cosa es su oficio? Y si Dios y caballería convienen entre sí, conviene que jurar en falso no se dé en aquellos que mantienen la caballería, Y si hacer voto y prometer a Dios y jurar en verdad no se da en el caballero, ¿dónde está la caballería?
33. Si justicia y lujuria convienen entre sí, caballería, que conviene con justicia, convendría con lujuria; y si caballería y lujuria convienen entre sí, castidad, que es lo contrario de lujuria, iría contra la honra de la caballería; y si esto es así, sería verdad que los caballeros quisieran honrar la caballería para mantener la lujuria. Y si justicia y lujuria son contrarios, y la caballería existe para mantener la justicia, entonces caballero lujurioso y caballería son contrarios; y si lo son, en la caballería debería ser evitado más de lo que lo es el vicio de la lujuria; y si fuese castigado el vicio de la lujuria según debería, de ninguna orden serían expulsados tantos hombres como de la orden de caballería.
34. Si justicia y humildad fuesen contrarias, caballería, que concuerda con justicia, sería contra humildad y concordaría con orgullo. Y si caballero orgulloso mantiene el oficio de caballería, otra caballería fue aquella que comenzó por la justicia y para mantener a los hombres humildes contra los orgullosos injustos. Y si esto es así, los caballeros deestos tiempos no están en la orden en que estaban los otros caballeros que hubo primero. Y si estos caballeros de ahora tienen la regla y cumplen con el oficio con que cumplían los primeros, no hay orgullo ni maldad en estos caballeros que vemos orgullosos e injustos, Y si lo que parece ser orgullo e injusticia no es nada, entonces, ¿en qué están y dónde y qué son humildad y justicia?
35. Si justicia y paz fuesen contrarias, caballería, que concuerda con justicia, sería contraria a paz; y si lo es, entonces estos caballeros que son ahora enemigos de la paz y aman las guerras y las fatigas son caballeros; y aquellos que pacifican a las gentes y huyen de las fatigas son injustos y son contra caballería. De donde, si esto es así, y los caballeros de ahora cumplen con el oficio de la caballería siendo injustos y belicosos y amadores del mal y las fatigas, me pregunto qué cosa eran los primeros caballeros, que concordaban con justicia y con paz, pacificando a los hombres por la justicia y por la fuerza de las armas. Pues así como en los primeros tiempos, es ahora oficio de caballero pacificar a los hombres por la fuerza de las armas; y si los caballeros belicosos e injustos de estos tiempos no están en la orden de caballería ni tienen oficio de caballero, ¿dónde está, entonces, caballería y cuáles y cuántos son los que están en su orden?
36. Muchas son las maneras por las que el caballero puede y debe cumplir con el oficio de la caballería; pero, puesto que hemos de tratar de otras cosas, las exponemos lo más abreviadamente que podemos, y mayormente porque a petición de un cortés escudero, leal y verdadero, que ha observado durante mucho tiempo la regla de caballero, hemos hecho este libro abreviadamente, pues en breve debe ser armado nuevo caballero.
[(1) Grado ínmediatamente ínferior a condes en la jerarquía feudal de algunas zonas de la Corona de Aragón. En el original, "comdors". (N del T)]